Por: Sergio Bernáldez

Imagina un mundo donde llegue la comida a todas partes: The Food Trails.

¿Sabías que toda la comida que sobra en un avión se incinera al aterrizar? La misión de The Food Trails consiste en tomar conciencia de que se puede hacer un mejor uso de la comida que tenemos. Cada pasajero puede destinar los alimentos que se nos ofrecen en un vuelo comercial a The Food Trails. Así desde The Food Trails lo hacemos llegar a las personas que tienen más necesidades. Aprovechamos el destino de ese vuelo para que la comida recogida se distribuya por las organizaciones locales que colaboran con nosotros. De esta manera podemos aprovechar la comida evitando el desperdicio de alimentos, ayudando a los más necesitados.

¿Cómo nació la idea?

Era viernes y me dirigía al aeropuerto de Barcelona para coger un vuelo transatlántico. Soy Venezolana, pero vivo en España. Fui a ver a mi familia a Venezuela, un país que está sufriendo mucho actualmente por la situación política, social y económica en la que nos encontramos. Como era un vuelo mañanero, después de despegar, las azafatas empezaron a repartir el desayuno: un pack en el que venían unas galletas, una pieza de fruta, un zumo y un café. La verdad que había desayunado en casa. Por lo que no comí nada de lo que me pusieron, solamente me bebí el café, para mantenerme despierta y tratar de evitar el jet-lag. Al rato, empezaron a pasar las azafatas de nuevo. Y me fijé que iban recogiendo los restos. Llegaron a mí y quise devolverles las galletas, el zumo y la fruta. Eso no lo había tocado y las galletas venían con un envoltorio de plástico. Pero la respuesta de la azafata fue de negación. Me dijo que todo lo tenían que tirar, que al aterrizar se lo llevaban todo y lo incineraban. De verdad, no entendía nada en ese momento. No entendía cómo unas galletas o una pieza de fruta tenían que ser incineradas, cuando todavía estaban en buen estado y podían comerse. Y pensé en mi país, y toda la gente que muere de hambre en el mundo. Me vino la cantidad de comida que se debía estar desechando en los aviones. Debía ser inmensa. Y efectivamente. Después de llegar a mi destino, me puse a investigar y vi que se desechan toneladas de alimentos anualmente en las aerolíneas. Y pensé: “aquí hay que actuar”. Así es cómo nació The Food Trails. Pero en The Food Trails somos un equipo. He conseguido que algunos amigos se unan al proyecto para hacerlo realidad. De momento trabajamos todos de forma voluntaria, debido a que estamos empezando y no tenemos muchos medios. Pero nos gustaría implantarlo en muchas aerolíneas y poder redistribuir la comida que está en buen estado, para que llegue a mucha gente que tiene necesidad.

¿Cómo contribuye a un mundo mejor?

Queremos contribuir a un mundo donde la comida que se desecha pueda ser aprovechada por las personas que tienen pocos recursos. De esta manera, conseguimos reducir el desperdicio de alimentos y las emisiones de CO2. The Food Trails se une a los Objetivos de Desarrollo Sostenible que incluye la Agenda 2030 de la ONU, para conseguir llegar al “fin a la pobreza” (punto 1) y “hambre cero” (punto 2).

¿A quién ayudas?

Ayudamos a los más necesitados, a aquellas personas que tienen pocos recursos y que pueden consumir los alimentos que se van a desechar. Para ello, también queremos concienciar a la población del primer mundo, ya que debemos tomar conciencia de que lo que

¿Te ayuda más gente?

Sí, empezamos un equipo de siete jóvenes. Nos unió la fundadora antes de dejar el proyecto, así que ahora somos 6. Para poder implantarlo en diferentes ciudades, necesitamos la ayuda de aerolíneas, caterings, organizaciones… Necesitamos contactos de gente

¿Colaboras con alguna organización o empresa?

Al empezar el proyecto hablamos con varias empresas y conseguimos establecer un acuerdo de colaboración con el Banco de Alimentos. Nos facilitan gestionar la logística y se encargan de recoger los alimentos no manipulados del aeropuerto para luego reparti

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