Por: RAQUEL MARTINEZ VIEJO

MALALA:Atención a los niños menores de 3 años que residen con sus madres, internas en los centros pe

La ley vigente en España contempla la posibilidad de que los hijos de las internas de los Centros Penitenciarios, hasta los tres años de edad, estén con su madre mientras ésta cumple su condena. Y una vez cumplida dicha edad, y si la madre aún no está en libertad, el pequeño es derivado a la familia y en su defecto, a un centro tutelado por la Administración. Esto conlleva consecuencias para los menores, pues todos los aprendizajes, conductas y estímulos en los primeros años de vida son claves para el desarrollo de su personalidad, determinante para su comportamiento en edad adulta. Un centro penitenciario, a pesar de los esfuerzos de Instituciones Penitenciarias, no es del todo un medio adecuado para el desarrollo normal de un menor de tres años, encontrándose con trabas para su correcto desarrollo, afectando a sus habilidades motoras, cognitivas y sociales. Viven en un entorno cerrado con una falta de experiencias lúdicas positivas en espacios al aire libre provocando un determinado déficit en su desarrollo. Por ello, se formalizó un convenio de colaboración con Instituciones Penitenciarias a través del cual, Ampara es la única entidad autorizada de manera exclusiva en la Comunidad de Madrid, para atender a los menores de tres años que residen en el centro penitenciario de Aranjuez y la Unidad de Madres Victoria Kent, mientras que sus madres, y en ocasiones también padres, están cumpliendo condena Colectivo de atención: Todos los menores que permanecen en las cárceles de España con sus madres. Los principales síntomas que se detectan en estos niños son: - Déficit de desarrollo en las habilidades motoras y cognitivas. - Déficit en el desarrollo relacional en el ámbito de la sociedad. - Déficit de desarrollo en diferentes campos sensoriales. - Sentimiento de inseguridad a extraños. - Falta de referentes afectivos cercanos. - Falta de experiencias lúdicas y positivas en espacios de esparcimiento y diversión. Si a esto añadimos que las propias las madres internas se encuentran en un momento personal delicado y poco receptivo para ocuparse adecuadamente del desarrollo de sus hijos, la consecuencia es que el menor crezca en un entorno poco propicio para poder llevar una vida normalizada. Metodología: 1.- Talleres dentro del centro: Durante todo el año los voluntarios de Ampara acceden a los módulos de madres para realizar diferentes talleres en los que participan tanto las madres internas como los hijos que viven con ellas. Con estos talleres se pretende ampliar la relación materno-filial, fomentar la psicomotricidad de los menores, enseñar a las madres el correcto trato a un bebé 2.- Salidas semanales: Todos los fines de semana se programan actividades fuera del centro penitenciario con el objetivo de que los más pequeños aprendan aspectos de la vida cotidiana en libertad. En todo momento son atendidos por voluntarios, personas que están fuera del ámbito penitenciario, ampliando así su círculo afectivo. Con todo ello se consigue que su grado de desarrollo motor, sensorial, cognitivo, afectivo y de relación que los menores han adquirido en estas salidas, se refleje en su carácter y estado físico y psicológico. 3.- Salidas especiales: En estas salidas participan los menores y en ocasiones algunas madres y padres con permisos especiales. Para estas ocasiones se eligen lugares como el Zoo, el Parque de Atracciones, Faunia, la granja escuela, el teatro, el circo… y en ellas se fomentan las relaciones entre padres e hijos, permitiendo que los progenitores disfruten de momentos de libertad, consiguiendo incluso disminuir los estados de ansiedad así como mejorar sus relaciones sociales, de cara a su futura salida de prisión. 4.- Una vez al año se programa la realización de un campamento de verano, con una duración de 6 días; en los que todos los participantes fomentan principalmente, la afectividad y responsabilidad. Además de permitir a madres y niños disfrutar de unas mini vacaciones fuera del ámbito penitenciario. Los voluntarios son los encargados de todas las actividades que se desarrollan durante estos días: salidas a la piscina, excursiones, visitas culturales con los adultos, juegos, gymkanas, talleres emocionales y de habilidades sociales con las madres, biodanza, zumba… además asumen toda la logística y buen funcionamiento del campamento, haciéndose cargo de los menores que no han podido acudir acompañados de sus madres.

¿Cómo nació la idea?

La Asociación AMPARA es una organización no gubernamental, que nace como iniciativa social a raíz de la experiencia e ilusión de un grupo de personas que durante más de 20 años han dedicado su esfuerzo e ilusión de forma desinteresada en ayudar a todos aquellos que se encuentran en riesgo de exclusión social, principalmente dentro del ámbito penitenciario. Tras este largo periodo de tiempo, en el mes de abril 2015 AMPARA se crea como entidad jurídica con el fin de seguir desarrollando las diferentes actividades dirigidas a todos los internos de los distintos centros penitenciarios, con idea de atender a todos los reclusos y ex reclusos con o sin hijos a su cargo y en general a todas aquellas personas en riesgo de exclusión, poniendo a su disposición la oportunidad de acceder a una vida normalizada tras su estancia en prisión. Para ello, bajo el nombre de AMPARA, se desarrollan programas de integración social en forma de talleres ocupacionales y salidas terapéuticas con los diversos colectivos de este ámbito. Gracias a esta experiencia de más de 20 años, profesionalidad y dedicación de los fundadores, asociados y los mas de 200 voluntarios que colaboran en el desarrollo de dichas actividades, se consigue dar a las personas más marginadas de la sociedad la esperanza y la oportunidad de poder llevar una vida normalizada una vez cumplida su condena

¿Cómo contribuye a un mundo mejor?

Con este programa se pretende desarrollar todas las áreas necesarias para que el crecimiento físico y psíquico de los menores, se produzca de una forma positiva y eficaz: - habilidades motoras, sensoriales, cognitivas y de lenguaje propias de los menores en cada etapa de su crecimiento. - habilidades afectivas y de relación en función de la etapa propia del menor. - Vivir experiencias positivas, enriquecedoras y divertidas fuera del ámbito penitenciario.

¿A quién ayudas?

A todos los menores de 3 años que reiden con sus madres internas en los centros penitenciarios, así como a sus hermanos, que, por edad, han tenido que abandonar el centro.

¿Te ayuda más gente?

Actualmente participan en el proyecto 135 voluntarios activos que se coordinan para al realización de las actividades.

¿Colaboras con alguna organización o empresa?

Recibimos apoyo de: 1.- instituciones públicas, Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad. 2.- Entidades privadas de manera puntual o a través de convenios de colaboración. 3.- Universidades y colegios: a través de convenios

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